Moscas volantes

¿Qué son?

En ocasiones muchas personas notan pequeños puntos negros moviéndose en el campo visal.

Popularmente son conocidas como “moscas volantes” (miodesopsias) aunque pueden tener forma de círculo, tela de araña, líneas, puntos negros …

Típicamente son móviles y se perciben con más intensidad y mayor frecuencia en ambientes luminosos, o sobre una superficie de color blanco como ocurre durante la lectura o en el ordenador.

¿Cuál es la causa de las moscas volantes?

Aunque el paciente tenga la sensación de que los cuerpos flotantes están en la superficie del ojo, en realidad se trata de pequeños conglomerados de fibras de colágeno que flotan en el HUMOR VÍTREO, que es el líquido transparente y gelatinoso que rellena la cámara posterior del ojo y que tiene una consistencia similar a la clara de huevo.

En la mayoría de los casos la aparición de las miodesopsias o cuerpos flotantes es una consecuencia natural del envejecimiento del vítreo pero es especialmente frecuente en jóvenes miopes.

Esto ocurre porque con el tiempo el gel vítreo se va encogiendo y separando de la retina. Cuando esta separación es total se llama “Desprendimiento Posterior del Vítreo” (DPV), pero pese a la similitud en el nombre, no debe ser confundido con un desprendimiento de retina.

¿Podrían ser graves?

En la mayoría de los casos el gel vítreo se separa limpiamente de la retina y no tiene mayores consecuencias, pero en algunos casos el vítreo al intentar desprenderse se “engancha” en la retina y puede producirle un desgarro.

Un desgarro en la retina es un evento muy serio, porque la retina es una estructura muy fina y frágil por lo que a partir de un pequeño desgarro periférico puede desprenderse completamente. Un desprendimiento de retina obliga a intervenir quirúrgicamente y aún así la visión puede no recuperarse completamente.

¿Qué puedo hacer si aparecen?

Se recomienda consultar a un Médico Oftalmólogo en caso de:

• Aparición de un nuevo cuerpo flotante, aunque sea sólo uno.
• Muy importante: Si además se perciben centelleos de luz o relámpagos o flashes.

Esta consulta es conveniente realizarla en las primeras 24-48 horas con el fin de dilatar la pupila y explorar la retina para descartar la presencia de un desgarro.